Conozco al Dr. Leone por más de 15 años como uno socio en el negocio de mi esposo. Lo visité oficialmente como una paciente en el agosto del 2006. Después de estar bailando casi toda mi vida, decidí hacer patinaje artístico. Me encantaba. Un día, estaba practicando una maniobra rutina de vueltas cuando de repente sentí un dolor en mi cadera que no se iba. Traté de descansarlo, evitando la actividad, pero el alivio era esporádico. La verdad era que había sentido una incomodidad liviana en mi cadera por un par de años, pero lo tomé como que me estaba envejeciendo y me olvidé del asunto. Unos años atrás, me diagnosticaron con artritis reumatoide, pero tuve suerte – estaba bién controlado con las medicinas. No estaba seguro cuales de las síntomas que estaba sufriendo se debía al artritis.
A pesar de mi problema con la cadera, mi familia y yo decidimos irnos a Carolina del Norte para unas vacaciones. Intenté una caminada breve con mi esposo y nuestros amigos y me acuerdo de estar a punto de lágrimas porque dolía tanto bajar al cerro. Ni podía caminar al perro y jugando con él era imposible. Comencé a usar muletas. El dolor me despertaba por la noche. Yo mismo me preguntaba cómo era posible que esto le pueda pasar a una persona a los 43 años, a pesar de siempre haber hecho ejercicio y haber comido bien. El concepto que tenía de yo misma estaba basado en el gozo del movimiento, así que esta situación era miserable. Peor que nada, las muletas estaban fastidiando una herida antigua en mi codo y en la muñeca. Hasta mi espalda me dolía.
Cuando vi al Dr. Leone, me informó que iba a necesitar un reemplazo completo de mi cadera. El creía que los cambios artríticos en mi cadera tenían que ver con displasia, una enfermedad con que yo había nacido, y no la artritis reumatoide. Podía ver en los rayos X que la pelota, normalmente colocado en la articulación de la cadera, no parecía estar completamente alineada con el acetábulo, y quistes de hueso se estaban desarrollando. El me enfatizó que debería explorar otras opciones, así que si decidía proceder con la cirugía, tendría la confianza completa de haber tomada la mejor decisión.
Después de pensarlo seriamente, decidí ir con la artroscopia de mi cadera. La idea de un reemplazo parecía demasiado radical, y me sentí perféctamente bien durante el momento que había ocurrido la herida. El procedimiento se hizo al principio del 2007. El labro y los quistes de hueso fueron reparados y tuve que andar en muletas por tres meses después de la cirugía. Aparentemente, mi cadera no tenía remedio, porque en cuanto traté de caminar de nuevo, el dolor regresó. Mi cadera continuaba deteriorándose y los síntomas se empeoraron. Cada paso era doloroso.
Regresé al Dr. Leone en febrero del 2008. De nuevo me recomendó un reemplazo total de mi cadera como el mejor tratamiento y con una probabilidad alta de éxito. En el mes de marzo del 2008, me reemplazaron mi cadera. Me ha devuelto la vida. Me alegro que traté todo antes de la cirugía, pero no me hubiera dejado sufrir dolor por tanto tiempo – dos años era mucho tiempo. Mi consejo a los demás es hacer el procedimiento si tienen mucho dolor. No ganas nada padeciendo, pierdes demasiado tiempo y la calidad de vida. Mi esposo le gusta el dicho, “el tiempo perdido nunca se encontrará” y es la pura verdad.
Felizmente, la vida ha regresado a la normalidad. Pasan unos días donde ni pienso en mi cadera. He estado tomando clases de baile en un estudio local, y estoy como una niña en una tienda de caramelos. Estoy patinando de nuevo, y me encanta, con un entrenador y también disfruto del Pilates. Por fin, me siento como yo misma otra vez.
Poniéndome en las manos excepcional del Dr. Leone fue una de las mejores decisiones que he tomado.
NERVIOSO – ¿Qué tal un médico que le trata como un miembro de la familia, el personal que va más allá para hacer el proceso sin esfuerzo, e ir a una cita con los médicos sin una sala de espera llena . Ahora usted puede relajarce.
Estoy escribiendo esta carta como un sincero agradecimiento al Dr. Leone y a su personal dedicado al cuidado y servicio excepcional. Dr. Leone fue alto recomendado y al encontrarse con él por primera vez, yo me sentí adelantado por su profesionalismo. Yo estaba nervioso porque iba a tener una cirugía de reemplazo de cadera, pero los resultados fueron sorprendentes y el proceso de recuperación ha ido bastante suave. Poniéndome en las manos excepcional del Dr. Leone fue una de las mejores decisiones que he tomado. Sólo lamento que no hice la decisión de someterse a la cirugía antes. Después de haber pasado por todo este proceso completo con el Dr. Leone y su personal, esto hará que mi futura cirugía en mi otra cadera que sea mucho más fácil.
Gracias Dr. Leone.
Bob Arnold