Carol Brenner

La primera vez que conocí al Dr. Leone en abril del 2009, sentí como si “no tenía donde pararme.” Mi cadera izquierda dolía terriblemente y mi cadera derecha, que ya estaba reemplazada, se estaba dislocando. Había oído del Dr. Leone de mis amigos y viajé muchas millas para ir a verlo.

En el mes de noviembre del 1999, me habían reemplazado mi cadera derecha totalmente en Rhode island. Desafortunadamente, esa cadera se dislocaba de vez en cuando. Aprendí a siempre tener cuidado durante los episodios cuando la cadera no me dolía. Era juiciosa y me cuidaba. En febrero del 2009, mi cadera otra vez se dislocó en un crucero cerca de Australia. Estaba muy agradecida que en el barco pudieron poner la pelota de mi cadera en su puesto otra vez, pero la experiencia fué tan traumática que decidí en ese momento de arreglarlo completamente porque temía que iba a ocurrir otra vez. Mi cadera izquierda ya tenía los mismos síntomas que tenía mi cadera derecha antes del reemplazo. Ya me habían dicho que esa cadera también padecía de artritis y que un día lo tenía que reemplazar. Seguí tratando de ser activa pero mi cadera izquierda se inmovilizaba de vez en cuando. El dolor todavía me despertaba de noche y de día trataba de no caminar, a pesar de que me gusta caminar y jugar golf. Me acuerdo como dolía mi cadera cuando entraba y salía del coche de golf.

El Dr. Leone me hizo entender por qué mi cadera derecha se estaba dislocando, confirmó la destrucción artrítica de la cadera izquierda y me recomendó un reemplazo total de las dos caderas. Era muy meticuloso y nunca me sentí apurada ni creí que no tendría tiempo para todas mis preguntas. A pesar del dolor que sentía en la cadera izquierda, él me recomendó reemplazar primero el de la derecha. Yo estaba de acuerdo por el temor de que se iba a dislocar otra vez.

En junio del 2009, me reemplazó mi cadera derecha. Reemplazó la cuenca con una nueva y me cambió la pelota de lo que quedaba del tallo de la cadera con una más grande. Recuperé rápidamente e inmediatamente me sentí con más fuerza. Nadé en la piscina todos los días y creo que eso me ayudó mucho en mi recuperación. El Dr. Leone me reemplazó mi cadera izquierda en enero del 2010. Ya ha pasado seis semanas desde esta cirugía. Recuperé aún más rápido. Después de dos semanas, paré de usar el bastón. Me siento muy bién de las caderas. He regresado a la piscina y estoy caminado para el ejercicio.

He recuperado mi confianza y me siento bién. Estoy extremadamente contenta con el cuidado que el Dr. Leone y su equipo me han brindado. Holy Cross es un hospital maravilloso.

Tu paciente agradecida,

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Poniéndome en las manos excepcional del Dr. Leone fue una de las mejores decisiones que he tomado.

NERVIOSO – ¿Qué tal un médico que le trata como un miembro de la familia, el personal que va más allá para hacer el proceso sin esfuerzo, e ir a una cita con los médicos sin una sala de espera llena . Ahora usted puede relajarce.

Estoy escribiendo esta carta como un sincero agradecimiento al Dr. Leone y a su personal dedicado al cuidado y servicio excepcional. Dr. Leone fue alto recomendado y al encontrarse con él por primera vez, yo me sentí adelantado por su profesionalismo. Yo estaba nervioso porque iba a tener una cirugía de reemplazo de cadera, pero los resultados fueron sorprendentes y el proceso de recuperación ha ido bastante suave. Poniéndome en las manos excepcional del Dr. Leone fue una de las mejores decisiones que he tomado. Sólo lamento que no hice la decisión de someterse a la cirugía antes. Después de haber pasado por todo este proceso completo con el Dr. Leone y su personal, esto hará que mi futura cirugía en mi otra cadera que sea mucho más fácil.

Gracias Dr. Leone.

Bob Arnold