El Centro Leone Para el Cuidado Ortopédico entiende que para un paciente, una cirugía exitosa es una parte integral de la experiencia total en el hospital. Asociándonos con el hospital Holy Cross nos ha dejado ofrecer a nuestros pacientes una experiencia mejor y un nivel alto, completo y personalizado en el cuidado ortopédico.
Nuestro Enlace del Paciente y el resto del personal están dedicados al apoyo y la coordinación de los detalles de nuestros pacientes, siempre están disponibles para ayudar con todo. Se encargan desde el manejo de las logísticas antes de la cirugía, la preparación de cuartos privados y comidas VIP, hasta el diseño de un plan de mejoramiento personal que se enfoca en la salud de los huesos, los tratamientos vasculares y cosméticos, y mucho más. Hacemos todo lo posible para ayudar a nuestros pacientes con los detalles de la admisión al hospital, educándoles en la preparación y los procesos de obtener las autorizaciones médicas en la manera más fácil y eficiente posible.
Nuestro compromiso no termina cuando el paciente sale del hospital. Organizamos visitas de enfermeras y terapistas físicos para que nuestros pacientes reciban terapia en sus hogares. También tienen la opción de ir a nuestras facilidades de la unidad de rehabilitación, entre otras, donde pueden recibir fisioterapia. Todos nuestros pacientes reciben membresía gratuita al Zachariah Family Wellness Pavilion, un gimnasio con supervisión médica. Esto incluye consultas privadas con un fisiólogo quien diseñará un programa personalizado con atención a las necesidades de cada paciente.
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Empecé a sentir dolor en mi rodilla que irradiaba hacia mi cadera. Era un dolor que había sentido antes. Ese dolor fue tratado por una cirugía artroscópica de la rodilla. Con esa experiencia, creía haber lastimado mi rodilla de nuevo. Fui a un terapista físico pero eso sólo lo empeoró. El dolor se empeoraba progresivamente y estaba perdiendo la movilidad. Llegué al punto donde no podía doblarme para ponerme una media o cruzarme las piernas. Temía que la manera que cojeaba estaba irritando mi cuello y mi espalda. He sido Gerente de Servicios Humanos en correos por treinta años y lo encontraba difícil sentarme a trabajar. Levantándome era doloroso y humillante. Llegué al último punto cuando me sentí crónicamente cansada porque cualquier movimiento mientras dormía me causaba dolor y me despertaba.
Bonnie Fitzgerald